El sol produce energía en forma de radiación electromagnética al ritmo de 3.94*10 Kw. De esta energía emitida, a la tierra solo llega un apequeña parte. La energía procedente del sol, a través de la radiación solar se transforma en energía térmica procedente del sol, a traes de la radiación solar se transforma en energía térmica mediante el calentamiento de un fluido caloportador (normalmente agua).

Su utilización es importante en zonas densamente pobladas, en las que el problema de calidad del aire es mas preocupante. Podemos evitar Tm. De CO2/2M2.

Su utilización en la medida en que se evita el uso de otros combustibles, suprime los impactos originados por ellos en su extracción, transformación, transporte y combustión, lo que incide beneficiosamente en el agua, el suelo, la atmósfera, la fauna, etc…

Su utilización beneficia directamente al usuario ya que es un procedimiento limpio y no produce residuos.

En una sociedad en que cada día se aprecia la calidad de vida con mayor intensidad (respeto al medio ambiente, formas de urbanismo más racionales, etc…), la energía solar, por los motivos expuestos, es una energía que juega un importante papel. Un estudio ha demostrado que ducharse con agua calentada por el sol produce menos calambres y lesiones musculares en deportes de alta competición.